🔋 ¿De dónde sale la energía que consume la IA?

8 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Ilustración de un joven agotado en la cama al amanecer, mirando el móvil mientras hilos de energía salen de su pecho hacia un agente de IA y una batería roja casi vacía flota sobre su cabeza

Cuando se habla de la energía que consume la inteligencia artificial, casi siempre se habla de vatios. 🔌 Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), los centros de datos consumieron unos 415 TWh en 2024, cerca del 1,5 % de la electricidad del mundo, y sus proyecciones apuntan a unos 945 TWh en 2030. Una sola consulta, en cambio, gasta poquísimo: Google calcula que un mensaje de texto típico a Gemini consume unos 0,24 Wh, más o menos un segundo de microondas.

La conclusión parece clara: cada consulta es minúscula, lo que pesa es la suma y que nunca se apaga.

Pero hay otra energía que la IA está consumiendo y que no aparece en ningún informe. No sale de la red eléctrica. Sale de nosotros. 🧠

🌙 Un momentico más

Hay una escena que se repite cada vez más. Alguien se despierta de madrugada, todavía medio dormido, y antes de levantarse ya tiene el teléfono en la mano. Mira qué hizo el agente de IA mientras dormía, le da una instrucción más y se promete que vuelve a dormirse enseguida.

Esa promesa casi nunca se cumple.

Lo sé porque esa persona, muchas veces, he sido yo. Llevo semanas trabajando largas horas con IA: me levanto muy temprano para seguir y me acuesto muy tarde. Y no soy un caso aislado:

  • 🌐 Gente muy conocida del sector lo cuenta. Según Axios, Garry Tan, CEO de Y Combinator, contó que pasó 19 horas seguidas trabajando con agentes y no se durmió hasta las cinco de la mañana. Andrej Karpathy, el mismo que acuñó el término vibe coding, ha llegado a hablar de una especie de "psicosis de IA". Y el CTO de una empresa tecnológica comparó estas herramientas con máquinas tragamonedas.
  • ⏳ Las empresas también lo ven. En 2025, Anthropic añadió límites semanales a sus planes de suscripción porque había usuarios con su herramienta para programar funcionando "de forma continua, 24/7".
  • 📈 Cada vez somos más. Según Pew Research, el porcentaje de adultos en EE. UU. que usa ChatGPT pasó del 18 % en 2023 al 44 % en 2026, y OpenAI habla de unos 900 millones de usuarios semanales.

🎰 Por qué es tan difícil parar

No es falta de voluntad. Hay mecanismos muy humanos detrás:

  • ⚡ Recompensa inmediata. Pides algo y en minutos lo ves funcionando. Nuestro cerebro responde con fuerza a la anticipación de una recompensa, y más cuando el resultado es incierto: "a ver si esta vez sale perfecto". Por eso la comparación con la tragamonedas se repite tanto. Es una analogía, no un diagnóstico, pero se entiende.
  • 🚀 La ilusión de lo imposible. Proyectos que llevaban años guardados ahora salen en semanas. Eso es real, y es maravilloso. Pero cuando todo parece posible, cada idea se vuelve urgente.
  • 💸 El "úsalo o piérdelo". Muchas suscripciones de IA tienen límites que se reinician por tiempo. Si no los usas, sientes que desperdicias lo que ya pagaste. Un estudio clásico de Harvard sobre gimnasios mostró algo parecido: quienes pagan por adelantado van mucho justo después de pagar, empujados por esa sensación. Aplicarlo a la IA es una observación mía, no un estudio, pero la reconozco en mí.
  • 📱 Sin fronteras. El agente trabaja mientras cenas y te avisa en el bolsillo. El trabajo y el descanso viven en el mismo aparato.

🧟 El cansancio que no se siente

Esto es lo que más me inquieta. Paso el día con sueño, en una especie de estado zombi, y aun así no me siento cansado. Cada rato siento que avanzo, que progreso, que logro cosas. La satisfacción de ver lo que hace la IA me devuelve lo que me quita. O eso parece.

Es como un préstamo de energía: sientes que tienes de sobra, pero se la estás pidiendo prestada a tu sueño.

Los datos apuntan a que esa sensación puede engañarnos:

  • 🧪 METR (2025). En un ensayo con 16 desarrolladores con experiencia, quienes usaron IA tardaron un 19 % más, pero creían haber ido un 20 % más rápido. Es un estudio pequeño y con herramientas de principios de 2025. Lo valioso no es que la IA nos frene, sino que sentirse rápido y serlo no siempre es lo mismo.
  • 🏢 Berkeley Haas (Harvard Business Review, 2026). Un estudio de ocho meses en una empresa tecnológica encontró que la IA no reducía el trabajo, lo intensificaba: más tareas, más ritmo, menos pausas.
  • 🌫️ BCG (2026). Una encuesta a casi 1.500 trabajadores describió lo que llamaron AI brain fry: niebla mental y decisiones más lentas en alrededor del 14 % de las personas encuestadas.

🍔 ¿De quién es la culpa?

Creo que la responsabilidad es compartida. Pasa algo parecido con la comida rápida: nadie te obliga a comprarla, pero está diseñada para que sea muy difícil decir que no. Las empresas de tecnología conocen bien cómo funciona nuestra atención, y eso les da una responsabilidad.

Pero eso no nos quita la nuestra. Seguimos siendo nosotros quienes decidimos cuándo abrir el teléfono y cuándo cerrarlo, aunque cueste.

🌱 Seguimos siendo humanos

Yo todavía no he intentado nada para bajar el ritmo, y prefiero ser honesto con eso. Pero quiero empezar: poner horas de desconexión sin creerme la ilusión de que, si paro, pierdo. Porque eso es justo lo que no te deja parar.

Si un amigo me contara que está igual, le diría esto: hay cosas que en algún momento hay que pausar, porque seguimos siendo humanos. No podemos dejar de lado nuestra vida diaria ni lo que nos apasiona por perseguir de forma tan agresiva un sueño que puede estar llevándose por delante muchas otras cosas. Entre ellas, el propio sueño. 😴

Al final, todo lo que construimos, una app, un proyecto, una empresa, lo hacemos buscando bienestar. Y el bienestar no es estar pegado a una pantalla todo el día. El bienestar es vivir: disfrutar de lo que esa inversión puede darnos, con la gente que queremos y con las cosas que nos hacen felices.

Así que, sí, midamos los vatios. Pero empecemos también a medir lo otro.

⚡ Que la mayor energía que consume la IA no sea nuestra propia energía vital.

📚 Fuentes


✍️ Por Santiago Perea Restrepo

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